El brote se fortaleció en comunidades menonitas y rarámuris por la falta de vacunación, que se extendió por 51 municipios del estado
El brote de sarampión en Chihuahua entre 2025 y principios de 2026 ha dejado un saldo de 21 personas fallecidas y más de 4 mil 500 contagios confirmados, con un impacto desproporcionado en la comunidad menonita y población indígena sin esquema de vacunación.
La alerta comenzó el 14 de febrero de 2025, cuando autoridades sanitarias federales confirmaron el primer caso importado del brote en Chihuahua: una niña sin vacunación, que propagó el virus en el municipio de Cuauhtémoc, entre integrantes de la comunidad menonita, donde la cifra de casos confirmados asciende a mil 444, equivalente a 32.06% del total estatal.
En 1995 se reportó el último caso de sarampión endémico y la enfermedad era considerada erradicada. Con el paso de los años, las coberturas de vacunación disminuyeron y, al inicio del brote, no se contaba con suficientes dosis para enfrentar la emergencia, principalmente en comunidades menonitas y en regiones apartadas de la Sierra Tarahumara con población indígena. Esta combinación detonó en Chihuahua la mayor incidencia de sarampión en el país.
La primera muerte confirmada ocurrió antes del 12 de abril de 2025: un hombre de 31 años, originario de Ascensión, que no contaba con vacuna contra el sarampión. Durante mayo y junio de 2025 los decesos comenzaron a incrementarse, con víctimas en Carichí, Guachochi y comunidades rarámuri y menonitas, todas sin esquema de vacunación.
El avance del brote estuvo marcado por picos de contagio cada vez más pronunciados. A finales de marzo de 2025 se reportaban 95 casos confirmados; para mediados de abril la cifra superó los 330 y en junio los contagios acumulados rebasaron los 2 mil casos, reflejando una propagación comunitaria sostenida
El punto más crítico se registró el 10 de agosto de 2025, cuando la Secretaría de Salud estatal informó que 140 personas se encontraban en fase activa de transmisión, el número más alto documentado durante el brote. Para el 21 de agosto se contabilizaban 14 muertes confirmadas.
En septiembre de 2025 se confirmaron 20 defunciones acumuladas y el 5 de octubre la cifra aumentó a 21, tras la muerte de una bebé rarámuri de 11 meses en el municipio de Balleza. Del total de fallecimientos, 17 correspondieron a personas de comunidades indígenas.
Desde abril de 2025, el gobierno estatal desplegó una estrategia sanitaria con módulos de vacunación en espacios públicos y brigadas casa por casa. Para el 20 de mayo, más de 130 mil personas ya habían sido vacunadas y, ante el repunte de contagios, en julio se superaron las 300 mil dosis aplicadas.
Con el apoyo de brigadas de otros estados y dependencias federales, para el 10 de agosto de 2025 la cifra total de personas vacunadas alcanzó 451 mil 762. Hacia octubre y noviembre, los casos semanales descendieron de más de 300 a cifras de un solo dígito.
Al 9 de febrero de 2026, la Secretaría de Salud estatal reportó 4 mil 504 casos confirmados, 4 mil 495 personas recuperadas, una hospitalización activa y 21 defunciones acumuladas, cifra que no se ha incrementado desde octubre.